No es algo que decimos con frecuencia; más bien hacemos toda clase de oraciones en las que pedimos salir de ellos: “Señor, quítame esto…”, “Sáname…”, “Cámbialo…”
No es algo que decimos con frecuencia; más bien hacemos toda clase de oraciones en las que pedimos salir de ellos: “Señor, quítame esto…”, “Sáname…”, “Cámbialo…”