Pues yo sé los planes que tengo para ustedes —dice el Señor—. Son planes para lo bueno y no para lo malo, para darles un futuro y una esperanza.
Jeremías 29:11
No importa lo que hice ayer,
no importa lo que antes viví;
Dios quiere que me acerque a Él,
pues tiene algo nuevo para mí.
No importa si soy joven,
si soy solo un niño, o si ya estoy viejo,
nunca es demasiado tarde
para ser parte de su plan eterno.
Tengo futuro,
no todo está perdido,
mi vida tiene propósito,
en Dios está mi destino.
Él preparó planes para lo bueno,
para darme vida en abundancia.
Él hace que aun lo malo ayude para mi bien,
porque venció para darme la victoria.
No importa lo que hice ayer,
ni los errores que cometí,
su gracia cubrió mi culpa
para que su bendición pueda merecer.
Hoy tengo esperanza,
puedo estar seguro,
ya no hay más de qué temer
porque, en Dios, ¡tengo futuro!
VJ
¡Gracias por leerme! ¿Te gustaría recibir mis actualizaciones en tu correo? Da clic en «Suscribir».