Aguas profundas

Hemos caminado en el desierto,

venimos desde donde nos has traído.

Venimos desde donde nos sacaste

para llevarnos a un mejor lugar.

 

Hemos avanzado obedientes,

(aunque algunas veces hemos fallado),

pero seguimos aquí creyendo 

que Tú nos harás llegar.

 

Mas, aunque caminamos gozosos, 

es inevitable sentir el calor sobre nosotros;

el sol ha sido fuerte y nos ha debilitado.

Sube la sequedad de la tierra y de la arena.

 

Y aunque Tú nos has cobijado

y nos has cubierto con tu nube de sombra,

hay una sed profunda

que clama desde nuestro interior.

 

Y es que, hoy nos damos cuenta

de que, a pesar de que nos has dado mucho,

necesitamos más que las bendiciones

que puedes darnos desde el exterior.

 

Necesitamos de tu agua viva

que nos da fuerza y frescura desde adentro;

necesitamos tu Espíritu Santo

que fluye desde nuestro interior.

 

No es lo que tomamos de afuera

aquello que nos satisface;

es el manantial de tu presencia

que depositaste dentro de nuestros corazones.

 

Así que, hoy te pedimos

que avives esa fuente;

que nuestro espíritu se conecte al tuyo,

por medio de nuestra canción.

 

Y que haga fluir ese río

que sacia la sed más profunda

y refresque cada espacio seco

que exista en nuestro ser.

 

Ya no buscaremos afuera,

buscaremos dentro de nosotros

esa agua que nos satisface;

la que por tu amor, 

haces brotar desde el fondo

¡cuando en espíritu y verdad te adoramos!

VJ

¡Gracias por leerme! ¿Te gustaría recibir mis actualizaciones en tu correo? Da clic en «Suscribir».

Publicado por Viviana Jiménez

Me defino como una mujer alegre, soñadora, apasionada y creativa. Desde pequeña disfruto cantar, componer y crear cualquier cantidad de cosas. Aunque no me había gustado mucho escribir, recientemente consideré que éste podría ser un gran medio para expresar y compartir con otros, la maravillosa forma en la que Dios ha influenciado y transformado no solo mis pensamientos, sino mi vida entera.

Deja un comentario