Si pongo mis ojos en ti,
me concentro menos en mí.
Si pongo mis ojos en tu voluntad,
pasan a segundo plano mis planes.
Si pongo mis ojos en tu amor,
se desvanecen todas mis fallas.
Si pongo mis ojos en tu bondad,
desaparece toda mi maldad.
Si pongo mis ojos en tu perfección,
se reducen todos mis errores.
Si pongo mis ojos en tu justicia,
me olvido de querer hacer mi propio juicio.
Si pongo mis ojos en tu poder,
se quitan todas mis enfermedades.
Si pongo mis ojos en tu fidelidad,
se esfuman todos mis temores.
Si pongo mis ojos en tu eternidad,
se me olvidan mis limitaciones.
Por eso, déjame verte siempre,
fijar mis ojos en ti;
enfocarme solo en tu presencia,
para dejar de pensar en mí.
VJ
¡Gracias por leerme! ¿Te gustaría recibir mis actualizaciones en tu correo? Da clic en «Suscribir».