Gracias a Dios por los problemas

Amados hermanos, cuando tengan que enfrentar cualquier tipo de problemas, considérenlo como un tiempo para alegrarse mucho porque ustedes saben que, siempre que se pone a prueba la fe, la constancia tiene una oportunidad para desarrollarse. Así que dejen que crezca, pues una vez que su constancia se haya desarrollado plenamente, serán perfectos y completos, y no les faltará nada.

SANTIAGO 1:2-4

«GRACIAS A DIOS POR LOS PROBLEMAS»…

No es algo que decimos con frecuencia; más bien hacemos toda clase de oraciones en las que pedimos salir de ellos: “Señor, quítame esto…”, “Sáname…”, “Cámbialo…”, «¡Que ya termine!», «Que no pase esto…»

Se nos olvida que con Cristo estamos juntamente crucificados; que Él nos dijo: “tomen su cruz y síganme”. La vida en Él no es garantía de felicidad y de que todos nuestros problemas desaparecerán. La vida en Él se trata de ser más como Jesús y menos como nosotros.

Y Jesús es descrito en 1 Corintios 13 así: “no busca lo suyo… Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta”. Jesús tiene un corazón paciente y manso; firme y resistente, y así quiere que sea también nuestro corazón.

Pero nosotros tratamos de evitar el sufrimiento a como dé lugar; escapamos de él, le sacamos la vuelta. Y si lo atravesamos, creemos que estamos haciendo algo mal; que Dios nos puede estar castigando. Jesús también intentó evitarlo: “Padre, si es posible, que pase de mí esta copa…” pero también dijo: “mas no se haga mi voluntad sino la tuya”.

En su deseo humano de escapar del sufrimiento, también nos dio el ejemplo divino de la sumisión. De eso se trata rendir nuestra voluntad y someter nuestra vida al control y señorío de Dios.

Es un acto de confianza, reconocer que Él sabe mejor lo que necesitamos y que no nos pone cargas que no seamos capaces de soportar. Él quiere hacernos perfectos y completos, y eso, según Santiago, solo se logra a través de la paciencia y la constancia… de la perseverancia en Él.

No veamos, entonces, los problemas como algo de lo que tenemos que salir rápido, sino como una oportunidad divina; como el privilegio de aprender una lección; el chance para imitar a Jesús, y en esta práctica, volvernos más como Él.

Si confiamos, Él estará con nosotros, ayudándonos, dándonos la gracia que necesitamos para soportarlo y tener victoria aun en medio de la prueba.

“Señor: nuevamente reconozco que Tú tienes el control de mi vida. Hoy decido estar agradecida por la dificultad, por aquello de lo que no me has permitido salir pronto. Gracias porque aun en medio de mi prueba, has sido fiel y has permanecido conmigo, fortaleciéndome y enseñándome que la oportunidad para desarrollar mi carácter, también es un regalo que viene de tu gracia”.

VJ

¡Gracias por leerme! ¿Te gustaría recibir mis actualizaciones en tu correo? Da clic en «Suscribir».

Publicado por Viviana Jiménez

Me defino como una mujer alegre, soñadora, apasionada y creativa. Desde pequeña disfruto cantar, componer y crear cualquier cantidad de cosas. Aunque no me había gustado mucho escribir, recientemente consideré que éste podría ser un gran medio para expresar y compartir con otros, la maravillosa forma en la que Dios ha influenciado y transformado no solo mis pensamientos, sino mi vida entera.

Deja un comentario