La fidelidad para los que te miran

Hoy he pensado en tu fidelidad;

en lo bueno que eres.

He recordado por qué vale la pena creer en ti:

Porque siempre respondes, porque nunca fallas.

Nos has enseñado a poner nuestra mirada en ti,

aun cuando todo alrededor es inestable.

Nos llamaste a tu ejército de valientes

y día a día nos entrenas para hacernos personas de fe.

Nos llevas a la orilla del mar,

y nos pides lanzarnos desde un acantilado,

en la hora donde no hay mucha luz;

y aunque abajo rugen las fuertes olas,

nos enseñas a descansar sobre el manto de las aguas,

mientras ponemos nuestra mirada en ti.

No es necesario nadar, ni patalear,

ni luchar contra las fuertes aguas,

solo volver nuestra mirada hacia arriba,

desde donde Tú lo estás controlando.

Y mientras te miramos, el mar nos carga,

no nos ahogamos, ni nos hundimos;

las olas no se han calmado, 

pero ya no tenemos miedo.

Qué increíble esa sensación al mirarte;

contemplarte sin tener que preocuparnos por nada más.

Eso es lo que pides de nosotros;

que no intentemos salvarnos con nuestras propias fuerzas.

No ha sido fácil, pero es garantía;

y mientras más te vemos obrar en nuestra vida,

queremos contemplarte más y más.

Qué afortunados los que hemos decidido 

alzar nuestros ojos para esperar en ti:

Los otros se preocupan por acumular

y guardar bienes para mañana;

pero a nosotros nos envías el pan de cada día.

Llueve Tu provisión cada mañana

y no hay que afligirse por reservar

una porción para después.

Ellos confían en lo que saben,

y en todos sus talentos;

pero nosotros tenemos tu unción

que nos habilita para hacer lo que no podíamos.

Algunos se aferran a crearse una buena fama,

y confían en que conocen a muchas personas;

pero Tú susurras nuestros nombres 

en el corazón de los que aun ni nos conocen,

y ellos mandan llamar por nosotros.

Ellos creen en sus negocios, 

y en todos los caminos que se han abierto.

Pero a nosotros Tú nos abres puertas inimaginables,

e incluso separas el mar para hacernos camino

donde no estaba hecho.

Otros pagan por tener paz y un hogar seguro;

mas a nosotros, Tu ángel nos guarda

y acampa alrededor de nosotros.

Han comprado a un alto precio para tener lo mejor;

pero a nosotros, Tu gracia

nos lo ha dado sin costo y en abundancia.

VJ

¡Gracias por leerme! ¿Te gustaría recibir mis actualizaciones en tu correo? Da clic en «Suscribir».

Publicado por Viviana Jiménez

Me defino como una mujer alegre, soñadora, apasionada y creativa. Desde pequeña disfruto cantar, componer y crear cualquier cantidad de cosas. Aunque no me había gustado mucho escribir, recientemente consideré que éste podría ser un gran medio para expresar y compartir con otros, la maravillosa forma en la que Dios ha influenciado y transformado no solo mis pensamientos, sino mi vida entera.

Deja un comentario